14 junio 2010
Palabras sin Pronunciar
13 junio 2010
Frase de la Semana 7
10 junio 2010
Cap. 15 Confundida por todo
No pensé que me fuera a decir eso, pero yo tampoco sabía que pensar, ya que pensé que confiaba en mí, decepcionada, así es como me sentía en estos momentos, ya que yo por decírselo, y el por entenderlo de otra manera, me pare y no lo volteé a ver, no por que tuviera coraje, sino porque no lo podía ver, sé que fue una discusión un tanto absurda, pero él era el que había puesto duda en mí y ¿Cómo podía entender eso?, después de que le dije a Sebástian que solo me importaba su opinión, ahora no sabía, y lo peor de todo es que sabía que no iba a ir detrás de mí, sino que se quedaría sentado bloqueándome para no entrar en su mente, como si eso fuera necesario, ya que en estos momentos no quería saber nada de él, camine y camine, hasta que me quede sentada al lado de un jarrón de flores que había en el pasillo, subí las piernas y las abrace, solo así se me pasaban los corajes, y cerré mis ojos, para poder pensar con claridad.
André
Sus palabras todavía sonaban en mi cabeza –Yo tampoco lo es ahora- fue lo que me hizo reaccionar de mi estupidez, los celos, los malditos, celos que me cegaban y que me hacían ver cosas que no eran, pero ¿Qué podía saber yo?, si cada vez que la tocaba, en mis visiones los veía juntos, esa era la razón para imaginarme que podría haber algo, pero no sucedería si yo no tendría estos impulsivos celos, pero, ¿A caso era tan inseguro para llegar a esto?, o será que el miedo a perderla de nuevo hace que me comporte como imbécil, no podía seguirla ya que necesitábamos nuestro tiempo para pensar en lo sucedido, y además que le podía decir, no, no, no, eso no era lo que quería decir, obviamente no, no podía decirle algo así, ya que estaba fuera del contexto y solo me hubiera visto con su cara de –no juegues conmigo- que hace cuando sabe que no le dicen la verdad o solo le estas dando vueltas al asunto, yo tenía que pensar que decirle y también controlarme ya que no quería perderla, aparte de que al bloquearla de mi mente, solo había hecho que se pusiera más triste, por el segundo en que nuestras miradas se llegaron a cruzar, lo pude saber, aparte no le iba a dejar el camino tan fácil.
-Creía que ya lo tenía fácil- lo dijo Sebástian, con su otra vez cara de machito-lo-puedo-todo.
-Deja de meterte en mi mente- lo amenacé
-¿O si no que?, yo no soy Valentina para que me puedas bloquear, ya que ni me conoces lo suficiente para ello, ni creo que puedas, así que ahórrate tus amenazas- Como podía ser tan sínico, de seguro escucho toda la discusión.
-No del todo, he de ser sincero, me hubiera gustado en verdad, pero, tampoco me tendría que estar metiendo en asuntos que no me importan, pero creo que metiste la pata, ya que yo fui el que la cito a esa hora justo para no generar problemas contigo, y ve lo que hiciste, estas bien wey, te concedo esa palabra ya que no quisiera pronunciar una que afecte mi imagen, sabes, podre parecer rebelde, pero no soy como los demás, aun así pienso que te mereces otra mejor.
-Tú no me dices que me merezco.
-Bueno, tal vez no, pero alguien te tiene que hacer ver las cosas, la puedes perder y estas discutiendo conmigo en vez de buscarla
-La conozco y necesita su tiempo.
-Al diablo con eso, si yo fuera tu iría por ella, pero exactamente como no soy tu dejo que las oportunidades se me escapen de las manos, mientras veo como el rival, si es que me quieres llamar así, me da consejos sobre cómo ir por la chica con la que el sueña y que en algún futuro, como lo has visto, si sigues tomando decisiones estúpidas podría acabar conmigo, creo que es hora de irme, no creo que soportes más verdades, con tu carita de niño bonito- y como si le encantara humillar a la gente, me dedico una de sus grandes sonrisas y se fue por fin preparado para salir, porque se ponía sus lentes oscuros, como me daban ganas de pegarle en su cara, pero él había hecho que me diera cuenta como estaban las cosas, así que o le agradecía o me sentía más estúpido de lo normal, porque mi rival como así dijo el, es más inteligente que yo.
Sebástian
¿Qué había pasado ahí?, acaso podría ser más arrogante de lo normal, creo que si, en ese momento lo demostré y solo por una chica, una con la que soñaba aunque no el típico, sino que ella soñaba lo mismo, pudiendo tener las que quisiera como siempre, una había atrapado una parte de mí, lo que ninguna pudo, ella lo consiguió con solo encontrarme, y lo peor de todo es que le ayudaba al otro a reconquistarla, pero como siempre no se iban a quedar las cosas tan fácil para él, y para mí tampoco.
Valentina
Lo único que no quería es que nadie me encontrara por un rato, por lo que agradecí, ya que cuando alguien pasaba, dudaban en decirme algo y luego se iban, ni Clarice ni Julieta vinieron, una de las cosas que más me enfadaban era que no confiaran en mí, algo que es básico para mi es la confianza y el respeto, así que ¿Qué pensar ahora?, no lo tenía claro, pero lo que si es que necesitaba saber el porqué, así que como no vino a buscarme, fui yo por él, alguien tenía que arreglar las cosas y si no era el, pues por lo menos quería respuestas, aunque seguía enojada, y mi cabeza dieras vueltas, mis 10 minutos de relajación no resultaron el efecto que pensé, y mientras caminaba hacia donde había dejado a André, me encontré con la sonrisa de autosuficiencia de Sebástian, y de sus ojos escondidos por unos lentes, que hacían que quitara la mirada, no hasta que me dijo
-El llorón sigue ahí, está pensado en ir o no a verte
-Creo que ya no tiene que hacerlo
-Perdón por haberte causado esto
-¿Desde cuándo pides perdón?
-Desde cuando sabes que no suelo hacerlo
-Lo supuse
-Bien, eres buena suponiendo cosas- y su sonrisa no paraba
-¿A caso no paras de sonreír?
-¿Prefieres que no lo haga?
-¿Por qué contestas mis preguntas con otras preguntas?
-¿Por qué quieres saberlo todo?
-Déjalo así
-Muy bien, ahora es tiempo de que vayas a verlo si no es que quieres que siga llorando
-No está llorando
-Ok, como quieras- y se fue riéndose como si le hubieran contado un gran chiste.
Cuando me volví solo pude ver su cabeza rubia regresando por donde había venido, ¿Qué carajos hace?, corrí hacia él y le dije
-¿Ahora qué?, ¿Te arrepentiste de irme a buscar?
-No me arrepentí
-¿Entonces?
-No sé qué decirte
-¡No sabes que decirme!- no podía seguir así de enojada, lo deje ahí parado y me fui hacia mi habitación para tomar mi bolsa y mis lentes de sol, necesitaba aire y lo necesitaba ahora, salí del hotel ya que podía disfrutar de mi día libre, tome un taxi hacia el centro comercial donde había estado ayer y recorrí las tiendas en lo que mi cerebro le ponía un nombre a lo que estaba haciendo, “terapia de compras” fue el primer nombre que se me ocurrió y mientras me olvidaba de todo, me puse feliz al tomar fotos como idiota con mi cámara y mucha gente muy amable accedieron a tomarme varias también, después de comprar varios recuerditos para mis padres, Ronnie y mis amigas, me compre un pequeño diario en el que usaría para dibujar, ya que en la portada estaba dibujado un hermoso árbol con una mariposa volando, por eso había llamado mi atención, amo las mariposas y estaba destinada a comprarla ya que era la única que quedaba en una de esas tiendas de antigüedades, en una de esas tiendas de moda compre unos hermosos brazaletes para Clarice y Julieta, había tenido su apoyo en este viaje y son muy buenas amigas, después de andar caminando sin parar y de estar cargando bolsas me detuve en una heladería, ¿Quién no se resistía al helado, en un día caluroso después de andar caminando?, obviamente yo no, sentada en una mesita de estar, me dedique a estrenar mi libreta que debido al calor lo que según yo iba a ser un bosquejo de la fuente del centro comercial, solo fueron círculos inconclusos, desistí y mi felicidad de había esfumado y era tiempo de regresar, estaba calmada y ya no podía comprar más, así que tome otro taxi y cuando llegue me estaba esperando Clarice, -que precisión- pensé y solo me dijo, ¿Por qué no me contaste nada?
-Estabas dormida y por si no te diste cuenta no he estado aquí en todo el día-
-Perdón, es que tú sabes tuve una visión de que Julieta te lo decía en privado y tú sabes-
-Clarice, no me dirás que son celos, -bajo su mirada-, no me dijo en frente de ti porque es mejor amiga de Sebástian y él le dijo que fuera en privado, así que no te pongas así, de todas formas te lo iba a contar, ahora ven y dame un abrazo que lo necesito, gracias a Dios que estaba ahí, necesitaba un desahogo y le fui contando todo mientras me ayudaba con las bolsas de cosas que había comprado, mientras las llevábamos a la habitación, no podía creer todo lo que había pasado en tan solo unas horas, Julieta llego sin tocar la puerta diciendo
-Lo sé todo, perdón por llegar así, pero te vi subir el ascensor, mientras Sebástian me estaba contando, por eso llegue un poco tarde, pero wow, sí que estuvo fuerte, sabes creo que le da oportunidad a Sebástian eh
-Yo creo que André esta triste, no comió nada a la hora de la comida – me había saltado la comida, por eso mi necesidad del helado, bien- me soltó Clarice, como si sintiera feo, por su falta de apetito
-Pues creo que hablare con él, pero no sé, ahorita no es oportuno, solo bajaría para cenar, porque tenemos que hacer las maletas para mañana regresar
-Tienes razón, ¿Pero entonces?- me pregunto Clarice
-Le hablare cuando sea el momento- y fue lo único que dije del tema, me dedique a arreglar las cosas que había comprado y a entregarles sus brazaletes que a las dos, les encantaron y hasta tirada en el suelo acabe por el abrazo que me dieron, me divertí mucho con ellas en el rato que estuvimos guardando todo en la maleta, no podía creer que mis semi-vacaciones de 4 días terminaran tan pronto, pero así tenía que ser, ocurrió de todo y nunca las olvidare, así que después de terminar con las maletas correspondientes y de que Julieta estuviera cambiando de canción a cada rato, bajamos a cenar que ya eran las 7 p.m. y mi estómago rugía por falta de comida, todos estaban en el comedor despidiéndose y pasándose teléfonos, yo me puse a tomar muchas fotos, demasiadas con todos los que había conocido, y a intercambiar números, es una experiencia muy buena, ya que no todos los días conoces a personas como tú, y que son agradables, bueno casi todas, cuando llegue a la mesa solo estaban sentados Josh, Esteban y Astrid que estaba hablando con Charles el del fuego, y parecía muy sonriente ya que el hacía chistes un tanto no tan chistosos pero se le agradecía el esfuerzo, ya que los dos estaban en sintonía, llego André normal, ¡normal!, bueno ni que yo estuviera tirada al piso, aparte no habíamos cortado ni nada, solo era una discusión que no íbamos a solucionar ahorita en frente de todos, me di cuenta que todos empezaban a regresar a sus mesas ya que Arik estaba a punto de decir quien había ganado, así que con una sola mirada dirigida a todos empezó:
-Muchas gracias por haber estado presentes en la misión de esta vez, espero verlos en la siguiente y sin mucho que decir ya que quieren saber quién gano ahí les va el 3er lugar y es para:
-Academia F.Ferdinard- muchos aplausos por parte de su mesa, no había hablado con ninguno de ellos, pero bueno les aplaudí por su éxito.
-Muchas felicidades, en 2ndo lugar – Instituto Nacional de Salvadoras – de puras mujeres, no las había notado hasta ese día, sí que me la vivía en mi mundo.
-Y ahora el primer lugar que tanto ansían muchos, pero que pocos obtienen el primer lugar va para:
-USC –la escuela de Santiago, pensó Clarice- y como era obvio el no paso al podio para recibir su trofeo, estaba en una silla ya que todavía le dolía el cuerpo, debió de haber sido una misión agotadora porque muchos estaban con algunas vendas en los brazos y en fin, que bueno que ganaron se lo merecían por su esfuerzo.
-¿No ganamos nada?- fue la voz impertinente de Susan
-Por si no lo has notado, no fuimos nombrados – le contesto Esteban
-La próxima vez estaremos más preparados- dijo Meester, pero yo sabía que aunque sea él quería un tercer lugar por lo menos.
No tenía ganas de quedarme en la fiesta aunque mis amigas me obligaron a que estuviera un rato desistí y salí de ahí, no fue una sorpresa encontrarme con que quien me siguió fuera Sebástian
-¿Te puedo ayudar en algo?- le dije
-¿Nos volveremos a ver?, tu sabes para lo que te dije ayer, creo que debemos de descubrirlo
-Sí, pero no esperes que pronto
-¿Por qué no?
-No lo se
-Entonces tampoco esperes que no sea ni tan pronto ni tan lejano.
-Acaso me estás diciendo…
-¿Que es cuando yo quiera?
-Sí, algo así
-Pues te equivocas, es más bien, cuando el momento sea el indicado, ahora hazme un favor, habla con tu llorón y ya pónganse felices, él ha estado como idiota y tu pues aunque estés bien por fuera, sé que no es lo mismo por dentro, no te gusto la desconfianza.
-¿Cómo lo sabes?
-A mí también me gusta que confíen en mí y viceversa, pregúntale a Julieta, ahora espero que tengas un buen viaje y luego nos veremos- puso una sonrisa torcida y se alejó como siempre lo hacía, dejándome con las palabras en la boca, pero esta vez no.
-Hey
-Tengo un nombre
-Gracias- le dije, ya que de alguna manera apreciaba su honestidad
-De nada- parecía que iba a agregar algo más, pero solo me miro por última vez y ahora yo fui la que se fue.
08 junio 2010
PremiO!!
*Reglas del premio:
Concurso!! Libros de Vida: Primer Aniversario
- Despertar
- Conflicto
- Furia
- Invocación
- La Princesa de Hielo de Camilla Lackbërg
- After Dark de Haruki Murakami
- Graceling de Kristin Cashore
- Cuatro Almas de Eden Maguire
- Latidos de Anna Godbersen
- Besos de Sangre de Jeaniene Frost
06 junio 2010
The Twilight Saga Eclipse
Frase de la Semana 6
01 junio 2010
Cap. 14 Pijamada
Este parece ser uno de los días más largos de mi vida, no quería dar explicaciones ni nada por el estilo, quería descansar, pero una promesa es una promesa, así que después de decirles que luego les contaría, salimos de la habitación hacia el elevador, toque el botón para el piso 14 que solo eran 3 pisos más que en el que nos encontrábamos, por el espejo del espejo me puse a ver las reacciones de Clarice, parece más preocupada de lo que debería, aunque sinceramente no sabía cuan grave estaba Santiago, pero tenía una idea, se había esguinzado el brazo y tenía un yeso, parecía dormido cuando lo vi en la mente de Erik, pero de ahí nada más, no tenía idea si íbamos a poder entrar, pero cuando se abrieron las puertas del elevador, Julieta se había puesto una chamarra negra con gorra (de las que nos daban para las misiones), arriba del vestido, ya que así, tapaba su cabello perfectamente en caso de que nos descubrieran, Clarice y yo hicimos lo mismo ya que mi rubio es fácil de identificar, y su pelirrojo igual, no hacíamos ruido al caminar, ya que no sabía si alguien lo estaba vigilando, al parecer no, porque no identificaba a nadie que diera esa impresión en su mente, muchos estaban durmiendo o viendo televisión, así como hablando por teléfono, llegamos a la habitación 212 y me detuve, creo que esta conversación era privada y podía bloquearme un momento para que tuvieran privacidad, Julieta abrió la puerta sin necesidad de una llave, su don fue muy útil en este caso y antes de comprobar 2 veces de que no había nadie vigilándolo, Clarice entró.
Quedarse bloqueada no es fácil así que después de que mi "bloqueo" fallo, recurrí a concentrarme en Julieta, la cual se percató y empezó a interrogarme.
-¿Me dirás?
-Creo que eres muuuy intuitiva.
-Gracias a que conozco muy bien a Sebástian, puedo identificar cuando se enfoca en alguien, así que te sentí en mi mente, se podría decir. -Lo conoce muy bien, bueno son amigos ¿No?
-Eso está bien, pero con exactitud ¿Qué quieres saber?
-Quiero saber, por qué están conectados
-¿Qué estamos qué?
-Conectados, aunque no si sea cierto, pero él me dijo que es lo que él creía, aunque obviamente me dijo que no te dijera, pero me valió en verdad, el comprenderá, supongo que planeaba decírtelo.
-No lo creo, creo que no nos llevamos precisamente bien.
-No lo creo, bueno de parte de él no.
-Y eso, ¿Por qué lo dices?
-Todo a su tiempo.- A veces no me gustaba esperar, pero la curiosidad como el dicho "mato al gato", no quisiera ser el gato, pero…
-Por favor- le dije poniendo ojos de súplica.
-No creo que yo sea la indicada.
-¿Cómo es posible de que tú te lleves, muy bien con él, y a mí me trate como idiota?
-Es que por el tiempo que llevo de conocerlo, desde niños, para ser exacta, así que aprendimos a aceptarnos con defectos y virtudes, somos como hermanos, sabes, no creía que fueras a ser tú la del sueño de Sebástian, pero me gusta que fueras tú, desde el encuentro del baño, supe que seriamos buenas amigas, espero que sigamos así aun cuando regresemos a México, -Prométemelo- me dijo.
-Lo prometo.- y en su mente pude escuchar –Como si no nos fuéramos a seguir viendo por una persona en especial-
-Sabes que estoy con André.
-Sí, pero ¿Quién dice que las cosas no pueden cambiar?
-Pues nadie, pero no creo que pase, aparte no sé por qué dices eso, si nada que ver con él.
-Nunca digas nunca- me advirtió y fue cuando Clarice salió de la habitación, con una sonrisa de oreja a oreja, me gustaba verla feliz, y verla así, valió la pena haber venido, regresamos hacia el elevador, cuando se detuvo en el 14, Meester estaba ahí, esperándonos -¿Cómo lo supo?- pensé, así que solo salimos y nos preguntó:
-¿Qué hacían allá arriba?- antes de que pudiera responder Julieta habló:
-Fuimos a mi habitación a pasar un rato.
-Aja, bueno que tengan buenas noches, necesitan descansar de todo- y dicho esto entro en el elevador sin antes ver una sonrisa por su parte, creo que simplemente dejo esta noche que acabara, sin que fuera más pesada y al contrario, hasta le pareció divertido.
-Bueno, aquí yo me despido- dijo Julieta
-¿Por qué no te quedas en nuestra habitación?- le dijo Clarice, yo estaba de acuerdo con la idea, podríamos juntar las camas y listo.
-Me parece bien, no sé si pueda, pero me toco con mi maestra en mi habitación, era la única mujer que sobraba, y no nos dejaron cambiar, así que le preguntare, no creo que allá problema, pero creo que iré sola a verla, lo más seguro es que si, ella no es la típica profesora, así que en unos 15 min regreso, tengo que traerme mis cosas.
-Me parece, te esperamos- le dije y se metió en el elevador, ya bajándose la capucha.
En la habitación Clarice y yo nos dedicamos a quitar el buró, y juntar las camas, no es que fuera una pijamada, aunque podría serlo de cierta manera, no había películas, ni barniz de uñas, ni revistas de moda, ni nada que fuera propenso a ello, pero yo ¿Qué sabia acerca de las pijamadas?, si la única que he tenido fue el año pasado con Georgina mi mejor amiga, que aunque sé que en la escuela no estamos todo el tiempo juntas, es de las que puedo confiar ciegamente, y pues fue muy divertida, solo éramos las 2 en mi casa, así que esa es mi única experiencia en pijamadas, Clarice tampoco, ya que las que organizaba Susan, no era invitada, y de Julieta no tenía idea, se escuchó que tocaban la puerta, y ahí estaba Julieta, con una mano sosteniendo una maleta pequeña y en la otra ¡Revistas!, creo que ella si tenía idea de ello, ya que en la maleta pequeña, tenía algunos barnices, y unas cartas para jugar.
-Sé que no es mucho, pero es lo único que traje, y las revistas son de las que llegue a comprar en el aeropuerto, así que creo que estaremos bien.
No jugamos verdad o reto, ya que pensaban que era trampa que yo supiera las respuestas, aunque las dijeran y de todas formas creo que no podíamos jugarlo, después de que Meester nos había cachado, no quería que esta vez sí nos regañara, por ir a hacer algún reto, así que nos dedicamos a lo típico, hicimos test, nos maquillamos, desmaquillamos, hicimos y deshicimos, jugamos almohadazos y con un poco de música del celular de Clarice, bailamos igual, yo no podía más y creo que las demás tampoco porque cuando nos pusimos a ver la televisión Clarice se quedó dormida, así que Julieta saco una nota que llevaba en la maleta.
-Es de Sebástian.
-No creo leerla, no sé por qué hay mucho lio, por él, ¿Porque solo lo vi en mi sueño, lo encontré, y ahora de alguna manera estamos ligados?
-¡Eso no lo se Vale!, solo me dijo que te la diera.
-¿La leíste verdad?
-Sí, la verdad si, así que es mejor que vayas a verlo, la nota dice que las cosas no se quedan así, y que quiere que se vean en la banquita donde platicaron.
-Bueno, entonces ¿Para qué me das la nota, si ya me lo dijiste?- le dije algo confundida-
-Pues, ¿No te parece romántico, lo de la nota?
-Mejor voy, aunque en realidad no sé qué quiere, pero iré.
-Bueno, yo me iré a dormir- me dijo, aunque no se lo creía, ya que sabía que me esperaría, cuando regresara. Me puse mis jeans, y una sudadera equis, y salí al encuentro, había olvidado cambiarme las pantuflas, pero no importaba, me daba igual, llevaba la llave de la habitación en el bolsillo trasero, e hice el menor ruido posible, ahora si cualquiera me podía ver, pero contaba con mi don para poder esconderme. Pensé en usar las escaleras, pero 14 pisos eran demasiados, así que el elevador fue la única opción, parecía que nadie se encontraba, solo los de la recepción que se caían de sueño que ni parecieron notar mi presencia, vi el reloj que estaba en la salita de estar y decía que era la 1 a.m., -buena hora para citar a alguien- pensé, pero se lo diría cuando lo viera. El ruido de mis pantuflas era un poco perturbador, pareciera que estuviera haciendo algo malo, aunque ¿No es malo, ir a ver a un tipo que no es tu novio, a la mitad de la noche?, lo mejor sería decírselo a André, supongo que lo comprenderá, aparte de que solo vamos a platicar, aunque lo podríamos hacer mañana, pero ¿Qué va a pensar el?, y si no se lo digo, pero y si se entera, todos estos pensamientos estaban atacando mi mente, que ni me fije que ya había llegado a la banquita, me senté y esperé,- que informalidad- pensé, así que me acosté, y como se podía ver el cielo, por que daba al lado de un pequeño jardín, me puse a ver las estrellas, que parecían más grandes esta noche, cuando una voz me quito mi concentración.
-Bonitas pantuflas-
-Gracias, son de manchas de vaca azules- le dije, me senté y luego alce la pierna para que las pudiera ver mejor, en señal de burla.
-Sí, ya me di cuenta- e hizo una sonrisa sarcástica.
-Bueno, ¿Me citaste aquí para burlarte de mis pantuflas y luego llegar tarde o para decirme algo?
-No pensé que vinieras.
-Pues si vine, aunque ¿no pudieras haber esperado en la mañana?
-Si quieres me voy, al fin mi tiempo es muy valioso-
-Como quieras- y me pare de la banquita lista para irme, aunque no quería, tenía curiosidad por saber que pensaba, –me quedo- fueron palabras que salieron de mi boca, pero no de mí, y solo pude ver una sonrisa de satisfacción por su parte.
-Bien.
-¿Me dirás por qué tanta insistencia?
-Pues, quiero saber que pasa, ¿Tu no?, pero lo que en verdad quiero saber es porque nos soñamos.
-¿No hemos tenido esta conversación antes?
-Y tu decías que yo era el raro, ahora que me trato de comportar, tu eres la que está a la defensiva.- me sentí capturada, ya que tenía razón, estaba a la defensiva y lo peor es que sabía la razón.
-LO SIENTO- le dije con cara de niña chiquita a la que acaban de regañar y se tenía que disculpar, porque sus papas le decían que era lo correcto.
-Sabes que me encanta que la gente se disculpe, aunque te falta practicar- bien, ya volvía a tu egocentrismo.
- Creo que me dirás por qué piensas que estamos conectados
-Creo que no supones ni mal, ni bien, pero aun así te lo diré a medias, ya que no esperaste a que yo te lo dijera, y Jul me debe una por decírtelo, así que empezare ahora, para que no me reclames, a lo mejor no puedo leer tus pensamientos, pero puedo leer tus expresiones, así que bueno, no tengo una teoría exacta de por qué la conexión, pero creo que le deberíamos de preguntar a Travis, mi mentor, que también es mi tío, el también es como nosotros, y pues por años de experiencia tiene amigos, más sabios, yo que sé, pero podemos intentar por ahí, ya que le pregunte a Silvia mi entrenadora, porque estuvo presente cuando también tuve ese sueño –como yo, en clase- pero ella no supo que responderme, y decirle a Arik con todo esto de los lastimados, no se me hace prudente, así que ¿Qué te parece?.
-A ver espera- todo fue muy rápido como me lo dijo, pero no quería parecer una tonta y que me lo repitiera y así pudiera usar su frase de "despacio", así que opte por decirle – sí, estoy de acuerdo-
-Ok, pues eso es todo, y la razón de que fuera a esta hora, es que no creo que sea conveniente armarme un lio con tu noviecito, y que luego me prohíba verte ¿No lo crees?- y mientras dijo lo último, se acercó hacia mi e hizo que su cabello se reflejara con el cielo, haciéndolo más café, casi negro, y sus ojos de tan grises, que podía ver un poco del reflejo de los míos, aunque estuviera más chaparrita y le llegara al hombro, eso solo hacía que pudiera estudiar más a fondo sus facciones, su nariz recta y perfecta y sus ojos un poco hundidos, que parecía que no dormía bien, y tenía unos dientes perfectos, que mostraba cada vez que decía algo irónico o sonreía, deje de mirarlo a los ojos porque no quería que me preguntara que estaba pensando.
-Bueno, creo que te podría acompañar a tu cuarto.
-¿Ya no tienes nada más que decirme?- le pregunte mientras el dudaba un poco su respuesta solo me dijo –digamos que no es el momento-
-Bueno, creo que será mejor que yo me valla sola, no nos vallan a ver y…
-¿Puedan pensar algo?, en verdad ¿Te importa lo que la gente diga?-
-No, pero me importa André- y dicho esto me fui sin mirar atrás, no hubieron pasos que me quisieran seguir ni nada, así que me dirigí rápidamente a mi habitación y por suerte cuando abrí la puerta Julieta se había quedado dormida con la tele encendida, yo no podía más y lo único que hice fue cambiarme los pantalones, apagar la tele y dormir.
Lo único que pude recordar de mi sueño era un delicioso olor a café, que cuando me desperté se desvaneció, al parecer estaba sola en el cuarto y me habían dejado una nota que decía: "Fuimos a desayunar, alcánzanos cuando te despiertes". Pues primero, tenía que separar las camas y regresar el buró en donde se encontraba y luego un delicioso baño que no me hacía nada mal, hoy tendríamos el día para lo que quisiéramos hacer y ya sabía lo que tenía que hacer hablar con André.
Después del no-tan-delicioso-baño, y de escoger lo primero de ropa, me baje decidida a buscarlo y contarle lo de ayer, ya que tenía una culpabilidad mínima, pero si quiero que confíe en mí, tengo que confiar en él y creo que diciéndole esto probara que es verdad lo que le decía ayer, entrando en el comedor como ni vi por donde pasaba, me tropecé con una mesita donde ponen las charolas y de no haber sido por alguien que me sostuvo, estuve a punto de hacer un escándalo con todo y charolas.
-Creo que no se te da eso de caminar rápidamente- me dijo Sebástian, que al estar todavía en sus brazos por la casi-caída, me recordó que él fue el que me ayudo también cuando me iba a caer en la fiesta de bienvenida, desde ese momento había sentido incertidumbre por él.
-Gracias por ayudarme esta y la otra vez-
-Sí, de nada pero trata de caminar bien si, no quiero que hagas un oso en frente de todos, mientras nos miran- y se fue, me choca su costumbre de dejarme con todas las dudas del universo, aunque sé que lo exagero pero como me arggg, seguí mi camino sin voltear a ver a nadie en específico, cuando localicé a André, estaba con Esteban y Josh riéndose, así que pensé que era un buen momento pues lo encontraba de buen humor, me acerque mientras saludaba a todos, cuando le dije -¿Podemos hablar?, tranquilo no es nada malo- me aventure a decirle, salimos hacia el pasillo, no es que fuera un gran lugar para hablar así que mejor lo guie hasta la salita de espera de la recepción, donde el con un gesto de ya-dime-ahora, empecé con:
-Ayer hable con Sebástian, después de hablar contigo
-¿A qué hora?
-En la noche
-¿Qué quería?
-Solo hablar
-Solo hablar, ¿Y para que me lo dices?
-Pues para que no hallan secretos entre nosotros y no quiero que por esto si te llegaras a enterar por otra parte pensaras mal, por eso te lo digo.
-Pero bien que fuiste no, en verdad no me molesta que te veas con él, sé que tienen cosas que hablar, pero ¿Por qué de noche?
-Es lo mismo que yo le pregunte.
-Pues esto no me gusta, en verdad trato de comprenderlo pero, acaso no pudiste decirle, mejor mañana o algo así.
-¿Es acaso que estas dudando de mí?
-Ya no sé qué pensar
-Sabes creo que yo tampoco lo sé ahora.
30 mayo 2010
Frase de la Semana 5
27 mayo 2010
Cap. 13 Conociéndolo
No sabía que esperar cuando volteé, y decidí quedarme, estaba pensando en ¿Cómo hacia para que me quedara concentrada en él?, será porque no puedo leerle los pensamientos y eso hace que sea relajante para mí, pero a la vez quisiera saber que trama, ya que al verlo es un mar de preguntas.
-¿Por qué no te sientas?
-¿Aquí, afuera del baño de mujeres?
-Tienes razón, aunque no es que me guste que alguien más la tenga
-¿Sabes?, eres egocéntrico
-Sí, ya lo sabía- y puso una sonrisa como si le hubieran dicho un gran cumplido.
-Y extraño también
-¿Extraño?, humm eso nunca me lo había dicho, explícate.
-Pues… no se la forma en cómo eres, tus actitudes, tu seguridad…
-Con que te atraigo eh- su sonrisa se hacía cada vez más grande
-Yo no he dicho eso- le dije seriamente
-Pues lo puedo notar- ¿Cómo podía saberlo?, esto me estaba causando muchos líos, no podía atraerme alguien que apenas conozco, alguien que es presumido e idiota, y que tiene ojos extraños, aunque eso no es un defecto para mí.
-Obviamente no- le dije tratando de parecer muy segura.
-Pues no sé, no me gustaría estar en los zapatos de tu novio
-Yo tampoco quisiera que estuvieras en ellos.
-Tú también eres rara- y diciendo esto me dejo ahí, hablando sola.
-Creo que lo de huir se te da bien- le grite mientras se alejaba con paso firme, pero al oír mis palabras, regreso hacia donde estaba y me dijo:
-Creo que esta conversación ha terminado
-Yo creo que no, en primer lugar para que dices que me quede cuando después te largas
-Fuertes palabras eh, pues no me largo, sino que tiempo suficiente
-¿Tiempo suficiente? Que pretendes decir con eso, no me gusta que dejes tus palabras a medias
-Ok, despacio DE NUEVO, tiempo suficiente, notan nuestra ausencia en el comedor, se preguntan algunos de los que nos conocen y mas Julieta, no sé cómo no logras escucharlos.
-Si los escucho, solo que cuando estoy concentrada en alguien, solo trato de escuchar uno a la vez.
-¿Soy tu apagador?
-Se podría decir, pero si no fueras estresante, llegaría a ser muy relajante.
-Vámonos
-Tú te vas, yo me quedo
-Como quieras- y ahora no lo detuve, deje que los pensamientos regresaran y que aceptaran la realidad.
Para mi suerte Sebástian había enviado a Julieta acompañada de Clarice, por mi, diciéndome de que tenía que regresar ya que dirían quien ganaría más puntos y para la misión individual de mañana y que después les contara, en sus mentes estaban confundidas al igual que yo, así que me deje guiar por ellas y me senté en mi lugar justo a tiempo para que Arik empezara a hablar.
Buenas noches a todos, les quiero dar un fuerte aplauso para todos los estudiantes hoy, ya que se esforzaron demasiado para hacer que la misión de este bimestre allá sido un éxito, gracias a las escuelas que han regresado con mas vitalidad y fuerza que nunca, y un gran reconocimiento a las que se ingresaron con nuevos alumnos, la premiación será mañana por un acontecimiento que puede pasar en cualquier momento, varios de nuestros estudiantes se han lastimado por el nivel en el que se han realizado estas misiones, se han superado en su interior como en su exterior, por lo que quedan canceladas las pruebas individuales hasta la próxima misión, disfruten del resto de la noche, ya que se la merecen, mañana tienen el día libre, pueden salir a conocer un poco de la cuidad pero tienen que regresar antes de las 6, muchas gracias- diciendo esto bajo del estrado y se salió por una puerta anexa.
Empezó el cuchicheo y fue cuando supe quien era uno de los que se habían lastimado, era Santiago, Clarice estaba preocupada y lo único que le dije al oído fue – Al rato vamos a verlo, te acompaño, es donde está su habitación – y me abrazo. Algunos se empezaron a ir a sus habitaciones ya que daban por hecho que la fiesta no se iba a dar, con todo lo bien que había quedado el comedor para no hubiera fiesta, se me hacia absurdo así que le pregunte a Meester.
-¿Va a haber fiesta?
-No lo creo
-Ok, creo que mejor me voy- tenía que aclarar todo, así que era lo mejor.
-Voy contigo- ¿Cómo no lo vi venir?, pero ni modo de decirle no, ahorita no es buen momento, pero sería ahora o nunca.
-Ok, adiós a todos, nos vemos ahorita Clarice.
Salimos del comedor en silencio sin decirnos palabra, hasta que en el pasillo me dijo:
-¿Qué pasa?
-Porque no me dijiste nada y sé que me estas bloqueando para que no pueda leerte los pensamientos, si me hubieras dicho la verdad no tendría esta curiosidad, ¿Ya sabias no?, pero ahora soy yo la que estoy confundida porque te quiero y me gusta que me digas que pasa, y te diré la verdad, me gusta que Sebástian no pueda leerme la mente ni yo a él, pero eso no significa que quiera con él, porque solo te quiero a ti en estos momentos y no quiero que pienses que me está hechizando ni nada por el estilo -¿hechizando? De donde saque esa palabra- sino que todavía tengo que descubrir por qué pude tener esa visión y creo que no sé nada- y me empecé a reír por haberlo sacado todo lo que pasaba por mi cabeza, André que antes tenía unos ojos tristes ahorita se veía que se aguantaba una sonrisa, hasta que finalmente me abrazó.
-Sabes este día e estado llena de puros abrazos desde la mañana- le dije mientras el besaba mi cabeza de forma muy dulce.
-Sabes te e extrañado todo el día, aunque estuve concentrado, no podía dejar de pensar si te lastimarías.
-Pues no te mentiré, si me lastime y tengo muchos moretones, pero nada grave, ¿tú qué tal?
-Igual nada grave- y puso mi sonrisa favorita, -hay que seguir la fiesta, nosotros solos- me dijo
-¿Cómo?
-Ven, y tomo mi mano, mientras caminábamos por los pasillos del hotel hasta llegar a un pequeño jardín donde había un caminito que llevaba a un circulo que tenia pequeñas bancas en cada extremo, fue cuando supe que quería hacer.
-¿Bailamos?- y como si pudiera leerme la mente me tomo entre sus brazos, pero esta vez, bailamos sin música, sin que tarareara, solo con los sonidos de la noche que nos acompañaba tranquilamente, mientras nuestros labios se tocaban y suspirábamos, porque todo se había aclarado.
Me acompaño hacia mi habitación como un caballero, siempre lo ha sido y es de las cosas que tanto me gustan de André, muy presentable siempre, con todo y su peinado todo despeinado que luego me dejaba tocarlo, era muy suave al tacto y antes de entrar en mi habitación me beso por última vez, mientras yo jugaba con los mechones de su cabello y lentamente se separo de mi y se fue diciendo –Buenas noches- , siempre sabíamos cuando era el momento de despedirnos y aunque hubiera dormido antes, todavía estaba cansada, entré y ahí estaban Clarice y Julieta esperándome para ir a ver a Santiago, les dije:
-Me cambio y nos vamos
-Antes nos tienes que contar algo- dijo Clarice
-¿Qué pasa con Sebástian?- me dijo Julieta, ¿Qué pasa? Lo que pasa es que sus ojos se me quedaron en mi cabeza y no sé que voy a hacer para sacarlos de ella.
