05 julio 2010

Cap. 17 La bienvenida

Pff, aquí esta el capitulo inmortales, después de que tuve mi bloqueo, y deje de escribir un rato aquí se los tengo, luego les pondré una encuesta xD!!, espero sus comentarios!!, saludOs!

Supongo que solo lo decía para hacerme sentir bien, aunque no sé, no era algo propiamente de Sebástian, pero acepte su comentario ya que no es que el me desagrade solo que no lo puedo llegar a comprender y menos sino puedo leer su mente.

-¿En qué piensas?- me dijo de forma cautelosa.

-En que no se realmente quien eres – por el gesto que reflejaba, sabía que no era la respuesta que esperaba.

-Sabes para ser un gran lector de mentes, no sé, bueno olvídalo, pero supongo que me iras conociendo poco a poco, soy una caja llena de sorpresas créemelo, y además tengo más sarcasmos de los que has escuchado, así como cosas sin sentido.

-De lo de los sarcasmos completamente segura y no es tan difícil de adivinar- y la verdad es que no pude evitar sonreír ante ese comentario

-Pues así como haz oído algunos, tengo más guardados, aunque los mejores son los espontáneos- y sonrió de forma natural, sin ser sarcástico ni egocéntrico.

-Sí, lo sé, como si no los usara últimamente

-Pues deberías

-¿Cómo nos veremos el jueves?- le pregunte cambiando el tema súbitamente.

-¿Voy a tu escuela?

- Hum, no, mejor ven a mi casa, de todas formas tengo que avisar sobre esto y en primer lugar mis padres son un poco estrictos en lo que salidas se refiere.

-Déjame adivinar, ¿Hija única?- y diciendo eso su sonrisa cálida se convirtió en una burlona

-Así es, ¿Qué se nota?

-No demasiado, pero así estas bien.

-¿Se supone que diga gracias?, aunque no lo sé, pero parece que estas de muy buen humor, ¿Se podría saber el por qué?

-Porque de alguna manera u otra, estoy cómodo en mi asiento, nadie me ha molestado, estoy teniendo una buena conversación y ya regresaremos a casa y eso me gusta.

-¿Te gusta mucho tu casa o qué? – le dije en un tono un tanto escéptico

-Lo normal, pero no me refiero a mi casa, sino a que he extrañado a alguien en especial, una chica a la que quiero mucho- no sé por qué pero algo en mí se movió cuando dijo esas palabras, lo cual no debería de suceder.

-Qué bueno que ya la vallas a ver- le dije en un tono un tanto cortante para mi gusto, pero no pude evitar usarlo

-Ya que te veo que tienes ganas de saber quién es, puedo decirte su nombre – me dijo como si me ofreciera algo realmente alucinante.

-Como quieras- aunque tratara de parecer indiferente, creo que no se notó.

-Se llama Mikaela aunque no le gusta mucho que le digan así, y es mi pequeña hermana, así que no te alteres, todavía estoy disponible – diciendo esto me guiño un ojo, mientras ponía su mirada de seductor.

-Qué lindo que extrañes a tu hermana- le dije ignorando su comentario de la disponibilidad.

-Algún día la conocerás, bueno si es que quieres, se parece un poco a mí, aunque no tiene los ojos del mismo color que yo, sino que los tiene de un café chocolate, como su cabello, y los tiene muy grandes, yo le digo que parece mapache, en fin es de las personas más importantes en mi vida

-Me gustaría tener un hermano más grande, aunque, oye, ¿Por qué dices que parece mapache?

-Pues como tiene unos ojotes y como está empezando a maquillarse y cosas así, pues se le ven más grandes aun, así que la molesto con ello.

-¿Y ella como te dice a ti?

-Jajaja, pregúntaselo a ella, puede que un día la conozcas

-¿Y si ella no quiere?

-No veo por qué no, bueno si, no es que seas muy sociable

-¡Claro que si lo soy!, solo que no con todos, pero, oye, ni que tú tampoco, así que no empieces, estamos bien

-Estamos bien, pero bueno creo que será el tiempo de irnos a nuestros respectivos lugares y como soy alguien solicitado, tú sabes ¿No?

-Pues yo no veo una fila queriendo hablar contigo

-No necesita haber una fila Vale, yo sé que la hay

-Oye antes de irte ¿te puedo preguntar algo?

-Dime

-No llegas a sentir como su tu don se apagara cuando estás conmigo, ¿No te llegas a sentir un tanto normal?

-Sí, como solo me concentro en tu mente, es algo tranquilo ya que no "escucho nada", aunque sentirme normal, yo me siento normal, digo que tú te sientas, no se rara es cosa tuya.

-Hey, yo no lo dije por sentirme rara, sino porque quería saber si sentías lo mismo.

-Pues ya ves que sí, aunque es extraño tener el mismo don

-¿En qué sentido?

-En todos Val, así que ahora si nos vamos- me levante del asiento, ya que ni el cinturón de seguridad me había puesto, pero en el momento en que me dirigía al pasillo, solo sentí como mi cámara se caía de la bolsa del pantalón, pero sorpresivamente cuando me voltee para ver donde había caído, se encontraba en su mano.

-Con que te gusta tomar fotos –dijo mientras abría y cerraba la tapa de la cámara una y otra vez, eso yo lo llegaba a hacer en ocasiones.

-Así es

-A mí también, me gusta por los momentos que puede llegar a capturar

-Es cierto, yo también lo llego a ver así, gracias por tomarla antes de que cayera.

-De nada ahora sí, nos vemos después Vale, Julieta te espera, y está impaciente, la siento como te llama constantemente.

Me tambaleaba ya que no es que estuviera acostumbrada a viajar en avión como las azafatas, sino que agradecía tener coordinación, sino en este momento estuviera en el suelo, en el momento en que tropecé con una pequeña bolsa que Susan había dejado delante de su asiento, ¿Qué no sabía que no debes de poner nada en tus pies?, solo la mire y trate de sonreírle amablemente, ignore a los demás que se reían de mi pequeño tropiezo y Julieta me jalo para sentarme en el asiento de en medio, donde fui bombardeada por preguntas de mis amigas, empecé desde la bonita reconciliación con André para después pasar a la supuesta "cita" con Sebástian, con lo cual Julieta estaba emocionada y Clarice un tanto en desacuerdo, pero bueno en lo que las dos asintieron era en que querían disfrutar de los pocos minutos que teníamos, aparte de que al día siguiente tendríamos que regresar a clases, lo cual no me agradaba del todo, pero solo me una semana más de clases, y una y media de mis exámenes finales y por fin tendría mis merecidas vacaciones.

-No veo a Meester por aquí- dijo Clarice para cambiar de tema

-Yo si lo he visto, está muy bien acompañado

-¿De quién? –me dijo Julieta, encantada de saber el chisme.

-Pues de tu maestra ¿la Srta. Maggie? –supe su nombre ya que Meester estaba encantado de hablar con ella.

-¡No te pases!, como crees, pero, eso significa que se verán más seguido, podemos hacer uso de ello, comentándoles que podríamos tener una clase juntos

-No sería mala idea –dijo Clarice, ya que le emocionaba probar su don con nuevas personas, pero yo no estaba convencida del todo, sería una clase interesante, y no me refiero a probar mi don.

Al aterrizar pude sentir la tensión de Julieta, aparte de que el brazo de seguro acabaría con una marca o dos de sus dedos, pero no me importo, tome mi bolsa y empezamos a bajar, André me ayudo cuando teníamos a tomar las maletas y yo le di un ligero beso en la mejilla, volvíamos a la normalidad, pero ahora con una mirada en mi espalda que no podía evitar, aun así me tenía abrazada con un solo brazo y cuando empezamos a divisar a nuestros padres, me quite de su abrazo y corrí a abrazar a mi madre, un momento muy lindo y tierno, aparte de que ya la extrañaba, mi papá me había traído unos tulipanes rojos, mis favoritos y lo abrace igualmente, sorpresivamente Ronnie también había venido, me alegraba demasiado, como los demás se estaban amontonando, tuvimos que salir directamente al estacionamiento, ya que no le gustaban los amontonamientos a mis padres, lo que hizo que avanzáramos rápido entre la multitud, ya no logre divisar a nadie más, de todas formas mañana vería a la mayoría, hasta cuando estuve en el coche, fui firmemente consiente de que por fin había llegado a casa, la carretera se me hizo corta ya que de tanto hablar hasta sed me daba, por suerte traían agua embotellada y pude quitarme esa sensación, todos estaban muy atentos al relato y cuando quería hablarles sobre la "cita" que tenía el jueves, supuse que sería mejor hacerlo en casa, ahorita disfrutaría de que me consintieran a gusto (no todos los días, te vas a patear traseros, a otro país), cantando al ritmo de Glee y de mis favoritas canciones de ellos, llegamos a mi casa, y lo primero que hice fue saludar a mi perro Zulley, como solo podía estar de día en el patio, aprovechaba al máximo, porque en la noche se dedicaba siempre a morder plantas o lo que encontrara y siempre lo dejaba en la puerta de la entrada, así que mi mama lo encerraba en su cuarto en la noche, pero como lo extrañaba, deje a Zulley en el suelo y entre en la casa, me lave las manos y entre Ronnie y yo subimos la maleta a mi recamara, en el cual al entrar tenía un bonito cartel que decía "bienvenida" y habían dejado un florero en mi buró para que pusiera las flores, rápidamente fui al baño para ponerle agua y así poner mis bonitos tulipanes listos.

Ronnie se quedó conmigo un rato en lo que mis padres preparaban la cena y no le pude contar nada relevantemente bueno, pero supuse que luego vendría para entrar en detalles, al deshacer mi maleta le pude dar su pequeño regalo, un CD edición limitada del concierto de ACDC que hubo en Argentina, lo cual hizo que explotara de emoción, aparte de que le compre una plumilla nueva para su guitarra y al cabo de 1 hora se tuvo que ir en el coche de mi tío, por que al igual que yo, teníamos mañana que ir a la escuela, tras sacar de mi maleta lo esencial para echarlo a la lavadora, mis pinturas, los regalitos, zapatos y cosas que podría usar, mi maleta quedo parcialmente vacía, no pensé que fuera a desempacar tan rápido, pero hasta yo misma me sorprendo, al cabo de unos minutos decidí bajar ya que ya me había aburrido de estar desasiendo mi maleta.

-¿Listo el desempaque? –me pregunto mi mamá

-Casi, solo me faltan chucherías y cosas así, pero supongo que mañana lo hago, ahorita ya no tengo tanta energía.

-Está bien, pero espero que luego lo ordenes sabes que odio que tengas desordenado tu cuarto –apenas llegaba y ya tenía el recordatorio de "levanta tus cosas"

La cena estaba lista y como solo íbamos a ser nosotros 3 nos sentamos en la mesa pequeña de la cocina y yo no sabía ni cómo sacar el tema, digo no es algo que digas que no me van a dejar aunque no estaba segura, mi mamá y los permisos nunca era algo seguro, pero decidí lanzarme tras tener una agradable conversación sobre el paisaje y los lugares visitados, así que les dije:

-Conocí a alguien que tiene el mismo don que yo –tras quedarse callados, decidí continuar- y se trata del mismo chico que soñé el otro día -¡diablos!, se me había olvidado que mi papá no sabía nada sobre eso, así que fingí como si no hubiera dicho algo extraño – y el también soñó lo mismo y estamos intrigados en que sucede, -no fue tan difícil- pensé.

-¿Cómo se llama? –me dijo mi papá, un tanto inconforme.

-Sebástian Ferreira – y tras tomar un gran trago de leche con chocolate el me pregunto

-¿Vive aquí?

-Sí, y este, quiere que descubramos porque nos pasa eso y me dijo que podríamos ir con su tío, ya que él es el único de su familia que también es como nosotros, digo no lee mentes, pero nos podría ayudar.

-¿Sabes cuál es su otro apellido? –me pregunto de nuevo mi papá, y pude ver en su mente que puede que, ohh,

-No, pero ¿apoco crees conocer a su papá?

-Pues si es quien yo pienso que es, sí, aparte se llama igual, éramos mejores amigos desde primaria, y hasta que en la universidad nos separamos por tomar carreras distintas, no hablábamos mucho, ya que como yo me fui a medicina, no podía estar saliendo todo el tiempo –no sabía ni que decirle- pero, todavía guardo su número en algún lado, lo buscare, y me encantaría volverlo a ver, digo, hicimos tantas cosas juntos que bueno, no puedo impedirte que seas amiga de su hijo, seria natural, si encuentro el número, le llamare y primero tenemos que ver si, sí es.

-¿Tienes una foto de el de cuando eran jóvenes?

-Sí, deja voy por el álbum

En cuanto vi la foto, supe que si era su papá, ya que tenía los mismos ojos, y se peinaba de forma parecida a como se llega a peinar Sebástian, así que asentí en cuanto me lo enseño mi papá, y fue a buscar su número.

-Él sabe que es importante para ti –me dijo mi mama con voz dulce,

-Pues sí que lo es, porque, nunca me había pasado nada así.

-Tengo el número de casa de sus padres, pero no le hablare ahí, ¿tú tienes el número del muchacho?

-No, pero lo puedo conseguir, una amiga va en la misma escuela que él y se ha convertido en una gran amiga mía, así que se lo puedo pedir a ella.

-Bueno Vale, creo que mañana será un mejor día para hablarle ya que acabas de llegar y el también.

-Sí, es lo mejor, así le hablo mejor a Julieta mañana

-¿Siquiera es agradable? –me dijo mi papá

-Sí, digo que no eres mejor amigo de su papá, bueno fuiste

-Sí, pero yo también fui joven alguna vez y solo pienso que ¿no estas saliendo con el güero, que trajiste el otro día?

-André papá, sí, es mi novio, y Sebástian es solo un amigo.

-Ajá, bueno, mañana hablare con Sebástian padre, así que ya no te sugestiones, ni tengas sueños raros, ok

-Me parece, aunque no es de que tenga, sino de que… surgen

-Bueno es hora de ir a dormir

-Gracias por entender que es importante –le dije mientras lo abrazaba, me despedí de mi mamá con un beso en la mejilla y me fui a mi recamara.

Eso fue más fácil de lo que pensé, bueno "fácil" no es la palabra adecuada pero por lo menos no iba a salir con un desconocido para mis papás, que suerte la mía, pero tenía la fotografía de mi padre con el de Sebástian en la mente, sí que se parecía demasiado a su papá, pero bueno, según mi mamá yo era muy parecida a mi papá y por más que miraba fotos de el a mi edad, no me veía mucho parecido, decidí terminar de quitar todo de la maleta y así poder caer en el sueño poco a poco, ya que no tenía ni un poco, se me había olvidado darles los regalos a mis papás así que como ellos seguían en la cocina yo se los deje en su cama, con una pequeña nota, cuando acabe de sacar todo, metí la maleta en el pequeño closet que teníamos en el pasillo para poner toallas y cosas así, prepare mi mochila de mala gana, y puse mi bonita libreta de mariposas en ella, puse los pequeños regalos de mis amigas y me puse unos shorts cómodos y la playera de mi pijama, ya que hacia un poco de calor, fui al baño para cepillarme los dientes y al mirarme al espejo pude ver los pequeños moretones que tenían mis brazos, así como una pequeña herida en la frente pero no se veía gracias a mi fleco, me cepille el cabello y así es como termino el día, agotada, no pensé que deshacer una maleta me cansaría, me metí en las sabanas que tanto conocía y acomode mi cabeza en mi almohada que tanto quería, y respire el aroma de mis hermosos tulipanes rojos, tuve que poner el odioso despertador y aunque pensé que me tardaría más en conciliar el sueño, solo tarde 5 minutos en volver a soñar con Sebástian.

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